Está escrito el 7 de Enero de 2009 bajo la categoría Pensamientos y con las etiquetas vida .
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Buscando vías de escape

(Foto: Flickr)
Disculpen antes de nada esta pequeña huída temporal de este espacio en la red, en realidad creo que ha sido menos de un día, pero ya se sabe que cuando se tiene algo de cariño a una cosa… y en fin, ya estoy de vuelta con las fuerzas un tanto más renovadas.
Pero pese a ello quiero comentarles algo, algo que llevo unos días pensando, en parte relacionado con la razón de mi ausencia en el blog. A medida que uno se hace mayor para conservar su salud debe cuidarse más y más, pero todos a menudo llevamos una vida estresada que hace que tengamos que buscar vías de escape.
Hay miles y miles de maneras de esto que llamo vías de escape: las más conocidas pueden ser el tabaco (en sus miles de variantes), el alcohol, el juego, otro tipo de sustancias o aficiones, etc… Por tanto, ¿si te van recortando tu habitual vía de escape?
Pues lo más obvio sería buscar otras vías de escape: si te relajaba salir al campo a tirar fotografías y ya no puedes, podrías buscarte otro hobby, si te gusta disfrutar de otra realidad tomando LSD los fines de semana puedes… no sé qué puedes, abrirte un blog quizá.
Lo que digo es que ¿Hasta qué punto la vida es para vivirla y punto? ¿Hasta qué punto deberíamos ceder o cedemos en las pretensiones de una mejor salud o estado? Más de un lector de este blog confirmará en este instante mis sentimientos anarquistas y de vivir la vida. Es que la vida es para vivirla señores, pero en fin…
Experiencia Personal
8 de Enero de 2009
Estos días llevaba rumiando la misma sensación en mi interior.
¿Realmente lo que he estado haciendo con mi vida ha valido realmente la pena?
G.G.Penningstone
8 de Enero de 2009
Hola Experiencia,
Bueno, lo mío no es tanto del pasado sino del actual, pero imagino que sí